Me pregunto ultimamente si algún lector se habrá encontrado en la difícil situación, que digo difícil, en el extremo de querer mandar todo al carajo y pegarse un balazo, o bueno sin ser tan radicales por lo menos si tener la intención de tomar una maleta y largarse de casa, irte lejos, cambiar de vida, empezar de nuevo.
Creo firmemente que lo que te mantiene en el lado de la cordura pero muy cerca (a un brinco de la locura) es mantener o revivir la capacidad de sorprenderse, de conmoverse hasta acabar con los ojos húmedos con un buen mail o una buena película, el amor a la naturaleza y a la humanidad (principalmente a la familia), amor a esas personas que cuentan contigo, esos seres en cuyos sistemas de vida diaria juegas un importantísimo papel como alimentarlos, vestirlos, educarlos y enseñarles a no aprender NUNCA para sacar buenas calificaciones, sino hacerlo para saber enfrentar sus problemas y tener la capacidad de decidir rápida y acertivamente (a veces de esto depende una vida) el proceso de acción a seguir que de respuesta y solución a "X" situación, no se a ustedes, pero yo prefiero que mi hijo sepa que hacer y como actuar prudentemente en caso de que se pierda en el centro comercial, a que se sepa todas las tablas de multiplicar de memoria, el conocimiento seglar no sirve de nada si no va acompañado de la buena salud de la persona que lo posee, las excepcionales excepciones a la regla (valga la rebuznancia!!) son Stephen Hawking y un puñado mas de genios que trascienden a su cuerpo, aun así creo que hubieran intercambiado todo su conocimiento por una vida normal y sana el día que fuera.
Permitan ver si puedo aterrizar esta idea de forma coherente.
La naturaleza humana es hedonista, no nos gusta sufrir, y la desgracia de un ser querido por enfermedad (física, congénita, mental o accidente) o por deceso, nos marca y nos merma el espíritu, el instinto de supervivencia y de conservación, son las más básicas semejanzas que compartimos con el reino animal, y el libre albedrío una de las cosas que más nos diferencia, así pues todos comenzamos a cierta edad a tomar nuestras propias decisiones y sería mejor si la educación y ejemplo que recibimos antes de esto nos hiciera personas que saben hacer lo correcto, personas que hacen las cosas bien a la primera oportunidad, personas eficientes que tanta falta hacen en México, así pues y por ende nuestro sistema educativo erróneamente busca cuantificar con un numero (calificación) la capacidad de aprenderse un fragmento de historia, pero descuida la capacidad de saber solucionar problemas, nuestro sistema educativo no puede estar basado en números, pues orillamos a los niños a usar solo el lado izquierdo del cerebro y no estimulan el lado derecho que es el que potencializa al hombre a un grado de genio (creatividad) en cualquiera que sea su actividad. Al lograr minimizar las posibilidades de sufrir accidentes cotidianos y/o sucesos (o accidentes) fortuitos aumenta nuestra tranquilidad, viviendo tranquilos el estres disminuye con lo que la salud aumenta y si estamos sanos no necesitamos otra cosa para ser felices. Este logro en lo que llamo "sentido común" o practicidad de decisión y es fundamental para lograr en algún momento desde una emancipacion exitosa de la casa materna, hasta conseguir el trabajo que queremos, sin embargo es difícil que tales condiciones ideales de educación se den así con todos los individuos, así que comienza la locura de "sobrevivir" y cual malabaristas de circo debemos aprender a caminar por la cuerda floja de la crisis económica y todo el circulo vicioso que trae consigo, nuestro físico y nuestro espíritu se tornan casi insuficientes, comienza a pesar la ardua tarea del sustento y entonces dan ganas de ser como uno de tantos desobligados que toman la salida fácil de desaparecer del entorno familiar, dejando a este núcleo social herido y a expensas de una variada problematica en ciernes, así que el equilibrio social en gran parte viene del equilibrio personal masculino, de la madurez que exige una decisión como la de compartir tu vida con una pareja, algo nada fácil, pero muy satisfactorio, solo falta un toque de estoicismo para saber aguantar las vicisitudes de la vida sin desamparar a quien es tu familia.
Y mujeres, por favor, que su elección de pareja obedezca mas la razón de buscar a alguien maduro que les evite sufrimientos y no a alguien bonito que todavía no sabe lo que quiere de la vida. Un pequeño paso que ayudaria en mucho.